Relación con afecciones del tracto superior e hígado graso
Es habitual que los pacientes confundan el malestar inicial de la hepatitis con una gastritis aguda o síntomas de reflujo gastroesofágico persistente. Sin embargo, cuando existe un dolor abdominal crónico localizado en el cuadrante superior derecho, debemos descartar la presencia de hígado graso o complicaciones derivadas de cálculos biliares. A diferencia de una úlcera gástrica, el daño hepático suele cursar con una fatiga extrema y cambios en la coloración de la piel, exigiendo un análisis profundo de la función metabólica.